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Qué llevar en la maleta para la nieve: checklist completo

Francisca

Marketing · Vivencias Travel

18 jul 20267 min de lectura

Para la nieve, la base es el sistema de tres capas: segunda piel térmica, polar y chaqueta impermeable. Suma gorro, guantes, bufanda, medias térmicas y botas impermeables. No olvides el protector solar factor 50, los lentes de sol, los documentos y los remedios. Mucho de eso se alquila en destino desde unos R$ 400.

Para la nieve, la base es el sistema de tres capas: segunda piel térmica pegada al cuerpo, una capa intermedia de polar y una chaqueta exterior impermeable. A eso le sumas gorro, guantes, bufanda, medias térmicas y botas impermeables. Completa con protector solar factor 50, lentes de sol, documentos y remedios. Buena parte de la ropa pesada se puede alquilar en destino.

¿Qué ponerse en la nieve? La regla de las tres capas

Quien va a la nieve por primera vez suele imaginar que necesita un abrigo grande enorme, y la verdad es al revés: el secreto está en superponer prendas finas. La primera capa, llamada segunda piel, va ajustada al cuerpo, hecha de tejido térmico liviano, y su función es alejar el sudor de la piel para mantenerte seco. La segunda capa es el aislamiento térmico, normalmente una prenda de polar, un suéter de lana o una chaqueta de microfibra, encargada de retener el calor del cuerpo. La tercera capa es la chaqueta exterior, que tiene que ser impermeable y rompeviento para bloquear la nieve mojada y el viento helado. Ese conjunto funciona porque el aire cálido queda atrapado entre las capas, y puedes sacar o poner prendas según cambia el frío a lo largo del día. Aplica la misma lógica en las piernas, con un malla térmica debajo del pantalón impermeable de nieve.

¿Qué accesorios no pueden faltar en la maleta?

Es en las extremidades donde el frío ataca primero, así que los accesorios hacen toda la diferencia. Lleva un gorro que cubra bien las orejas, guantes gruesos e impermeables, una bufanda o un cuello tipo balaclava para proteger la cara y el cuello, y medias térmicas de calidad, que retienen el calor y reducen la pérdida térmica mucho mejor que la media común de algodón. En los pies, lo ideal son botas impermeables, de caña más alta, con suela gruesa y antideslizante, para evitar resbalones e impedir que la nieve se absorba y te deje los pies húmedos. Un detalle práctico que muchos olvidan: el frío y el aire seco de la montaña resecan bastante la piel, así que un neceser chico con crema corporal y facial ayuda a mantener el confort durante todo el viaje.

¿Por qué el protector solar y los lentes de sol son obligatorios?

Puede parecer raro ponerse protector solar en pleno frío, pero en la nieve el sol es traicionero. La superficie blanca refleja hasta el 80% de los rayos ultravioleta de vuelta hacia la cara, y la altura aumenta todavía más esa exposición, ya que la intensidad de los rayos crece cada 300 metros sobre el nivel del mar. El resultado es que la piel se quema con facilidad incluso con temperatura bajo cero. Por eso, aplica a diario un filtro solar factor 50 o superior, sin olvidar el protector labial. Los ojos también necesitan cuidado, porque el reflejo puede causar fotoqueratitis, una especie de quemadura de la córnea. Usa lentes de sol de buena calidad, con protección ultravioleta y, de ser posible, con bloqueo lateral, o elige antiparras de nieve. Ese ítem es tan esencial como la chaqueta.

¿Vale la pena alquilar la ropa de nieve en destino?

Es la duda más común de quien viaja a la cordillera de los Andes, y la respuesta depende de cuántas veces pienses volver a la nieve. Comprar todo el equipo sale caro y ocupa mucho lugar en la maleta, sobre todo la chaqueta exterior y el pantalón impermeable, prendas voluminosas que probablemente uses solo en este viaje. Por eso alquilar en destino suele convenir. En ciudades como Santiago hay tiendas que ofrecen kits completos con chaqueta impermeable, pantalón de nieve, botas y guantes, con precios que varían bastante según la zona: alquilar en el centro de Santiago tiende a ser más barato, mientras que cerca de los centros de esquí la comodidad encarece el servicio, con valores desde unos R$ 400 en un punto intermedio del camino. El consejo es reservar con anticipación en temporada alta, entre junio y agosto, sobre todo si necesitas talles específicos o ropa infantil. Las capas de abajo, como la segunda piel y las medias térmicas, conviene llevarlas de casa, porque son baratas, livianas y van en contacto directo con la piel.

¿Qué más llevar? Documentos, remedios y consejos de equipaje

Además de la ropa, algunos ítems aseguran un viaje tranquilo. Organiza con anticipación el pasaporte o documento, el seguro de viaje con cobertura para deportes de invierno y las confirmaciones de reserva. En salud, lleva los medicamentos de uso continuo y un kit básico con analgésico, antitérmico y algo para el dolor de cabeza, ya que la altura puede provocar el soroche, o mal de altura, con síntomas como mareo, falta de aire y náuseas. Tomar bastante agua y darle tiempo al cuerpo para adaptarse ayuda a suavizar ese malestar. Para cerrar, un consejo de equipaje que salva espacio: ponte la chaqueta más voluminosa y las botas de nieve el día del vuelo, y distribuye en la maleta varias capas térmicas finas en vez de pocos abrigos gigantes. Así viajas cómodo y llegas listo para disfrutar la nieve.

Fuentes consultadas