Francisca
Marketing · Vivencias Travel
La cena con show en un salón de hotel está agotada, y se nota: a las once ya no queda nadie. Tres formatos probados fuera de la ciudad, con lo que cuesta cada uno en tiempo y logística.
Hay un patrón que se repite todos los diciembres. La empresa reserva un salón, contrata una cena con show, arma una premiación, y a las once de la noche quedan veinte personas de las ciento veinte que llegaron. La gente cumplió, aplaudió, comió y se fue.
No es culpa del catering. Es que un salón con mesas asignadas y un escenario adelante convierte a todo el mundo en público, y nadie conversa con alguien de otro equipo mirando un escenario.
Después de armar bastantes cierres de año, estos son los tres formatos que vemos funcionar de verdad en Santiago, con lo que cada uno pide a cambio.
Formato 1: viña al atardecer
Media jornada, salida a las 16:00, vuelta a medianoche. Una viña a menos de una hora de la ciudad, recorrido corto, cena al aire libre cuando empieza a refrescar.
- Para qué sirve: premiar, cerrar un año, un grupo que quiere conversar y no bailar.
- Lo que pide: reservar temprano, porque las viñas con capacidad para grupos grandes se llenan en diciembre desde octubre. Y transporte de ida y vuelta para todos, sin excepción, que es el punto que más se improvisa y peor sale.
- Tamaño: funciona de 20 a 150 personas.
Un atardecer en viña resuelve la última tarde del año sin que nadie madrugue, y si el grupo tiene interés real en vino, las viñas cerca de Santiago tienen recorridos más completos.
Formato 2: día completo en el Cajón del Maipo
Jornada entera, de 08:00 a 20:00. Actividad por la mañana, asado largo al mediodía, cierre tranquilo por la tarde.
- Para qué sirve: cuando el cierre de año también tiene que servir para integrar. Es el formato que más conversación produce, porque la gente pasa doce horas junta sin pantallas.
- Lo que pide: una alternativa para quien no hace la actividad, y transporte bien calculado. En diciembre el Cajón se llena los fines de semana, así que un día de semana sale mejor y más barato.
- Tamaño: cómodo hasta 60, posible hasta 120 con la jornada armada en espejo.
Los horarios reales y qué preguntar antes de reservar están en team building en el Cajón del Maipo.
Formato 3: costa, un día
Salida temprano a Valparaíso, Viña del Mar o más al norte, almuerzo frente al mar, regreso al atardecer.
- Para qué sirve: grupos grandes y muy diversos en edad y estado físico. Todo el mundo puede caminar un cerro de Valparaíso o sentarse a almorzar mirando el mar, cosa que no pasa con una actividad de aventura.
- Lo que pide: salir temprano de verdad. En diciembre la ruta a la costa se carga y dos horas pueden volverse tres.
- Tamaño: de 30 a 200 personas.
Para un grupo chico de dirección, Zapallar y Cachagua son una versión más tranquila de lo mismo.
Lo que decide si el evento sale bien, y no es el lugar
- El transporte de vuelta. Si hay alcohol, el regreso lo organiza la empresa para todos. No es solo responsabilidad: es lo que hace que la gente se quede hasta el final en vez de irse temprano para manejar.
- La hora de inicio. Un evento que arranca a las 21:00 en diciembre empieza cansado. Los formatos de tarde funcionan mejor que los nocturnos.
- Qué hacer con la premiación. Si hay discursos, que sean corto y temprano, antes de la comida. Después de la cena nadie escucha.
- Las parejas e hijos, sí o no. Es una decisión que cambia por completo el evento y conviene tomarla al principio, no cuando alguien pregunta por correo.
- Una opción sin alcohol que no sea agua mineral. Debería ser parte de la oferta, no una excepción incómoda para quien la pide.
El calendario de diciembre, que se llena antes de lo que la gente cree
- Octubre: se reserva. Las viñas, los quinchos y los buses de diciembre se agotan en esta ventana. Un evento que se empieza a cotizar en noviembre paga más y elige menos.
- Primera quincena de noviembre: se cierra el programa, el menú y el transporte.
- Tres semanas antes: se comunica al equipo, con hora, lugar, qué llevar y si van parejas.
- La semana previa: confirmación de todo y lista final de asistentes, que en diciembre se mueve hasta el último día.
Primeras dos semanas de diciembre es la ventana realista: después del 20 la mitad del equipo ya está de vacaciones o con la cabeza en otra parte.
Si lo que quieres es cerrar el año y además integrar
Entonces el formato de un día fuera de la ciudad hace las dos cosas, y la elección de actividad empieza a importar. Team building en Chile tiene el panorama de lo que hay a dos horas de Santiago, y actividades de team building y para qué sirve cada una explica qué produce cada una en un equipo, que es la pregunta anterior a dónde hacerlo.
Preguntas frecuentes
¿Con cuánta anticipación hay que reservar un evento de fin de año en Santiago?
En octubre. Las viñas, quinchos y buses para diciembre se agotan en esa ventana, y un evento que se empieza a cotizar en noviembre paga más y tiene menos opciones. El programa, el menú y el transporte conviene cerrarlos en la primera quincena de noviembre.
¿Qué formato de evento de fin de año funciona mejor que la cena con show?
Los tres que vemos funcionar son una viña al atardecer de media jornada, un día completo en el Cajón del Maipo y un día en la costa. Los tres sacan al grupo del formato de público sentado mirando un escenario, que es lo que impide que la gente converse con alguien de otro equipo.
¿Quién organiza el transporte si en el evento hay alcohol?
La empresa, para todos los asistentes y en los dos sentidos. Además de la responsabilidad obvia, es lo que hace que la gente se quede hasta el final: si cada uno llegó en su auto, buena parte del grupo se va temprano para poder manejar.
¿Cuándo conviene hacer el evento dentro de diciembre?
En las dos primeras semanas. Después del 20 de diciembre buena parte del equipo ya está de vacaciones o con la cabeza en el cierre del año, y la asistencia cae. Un día de semana también sale mejor y más barato que un fin de semana, sobre todo en el Cajón del Maipo y en la costa.




