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Qué hacer en Bariloche en invierno: guía completa de nieve y esquí

Francisca

Marketing · Vivencias Travel

16 jul 20268 min de lectura

En invierno Bariloche se vuelve un destino de nieve completo. Esquías en el Cerro Catedral, haces el Circuito Chico con la vista del Cerro Campanario, pruebas chocolate en la calle Mitre, comes fondue en la Colonia Suiza y, aun sin esquiar, juegas en trineo y flotador en el Cerro Otto.

En invierno, entre junio y septiembre, Bariloche se transforma en el principal destino de nieve de Sudamérica. Esquías en el Cerro Catedral, haces el Circuito Chico con la vista del Cerro Campanario, pruebas chocolate en la calle Mitre, comes fondue en la Colonia Suiza y, aun sin esquiar, juegas en trineo y flotador en el Cerro Otto.

¿Qué hacer en Bariloche en invierno?

La temporada de nieve suele ir de junio a septiembre, y la ciudad ofrece actividades para todos los perfiles. Quien busca adrenalina esquía o hace snowboard en el Cerro Catedral y en el Cerro Bayo, en Villa La Angostura. Quien prefiere un ritmo tranquilo hace el Circuito Chico en auto, sube al Cerro Campanario en telesilla y disfruta el paisaje blanco del Nahuel Huapi. Las familias con niños encuentran en el Cerro Otto y en Piedras Blancas pistas de trineo, flotadores y caminatas con raquetas de nieve. Y está el lado gastronómico, con las chocolaterías históricas de la calle Mitre y la cocina alpina de la Colonia Suiza. Un consejo práctico: deja el Circuito Chico o el Cerro Campanario para los primeros días, y los cerros de esquí para cuando ya estés aclimatado al frío.

¿Vale la pena esquiar en el Cerro Catedral?

El Cerro Catedral es el mayor centro de esquí del hemisferio sur, con unos 120 kilómetros de pistas y más de 30 medios de elevación, entre cabinas, telesillas y arrastres, que llegan hasta cerca de 2.000 metros de altitud. Queda a unos 19 kilómetros del centro de Bariloche y tiene capacidad para decenas de miles de visitantes, con pistas para todos los niveles, snowpark, área fuera de pista y un play park para los primeros pasos en la nieve. En la base hay una gran estructura de restaurantes, tiendas, escuelas de esquí y alquiler de ropa y equipos, además de un pequeño centro comercial. Vale mucho la pena para quien quiere esquiar de verdad, pero también recibe bien a quien no esquía, con esquibunda, tubing, paseos en motos de nieve y caminatas con raquetas. Se llega en auto alquilado, en autobús de línea o con transporte organizado.

¿Cómo son el Circuito Chico y el Cerro Campanario en invierno?

El Circuito Chico es el paseo panorámico clásico de Bariloche, de unos 65 kilómetros y unas 4 horas de duración, recorriendo los paisajes más lindos de los alrededores. Las paradas tradicionales incluyen el icónico Hotel Llao Llao, el Punto Panorámico, la capilla San Eduardo, la fábrica de rosa mosqueta y el Cerro Campanario. En invierno lo ideal es hacerlo en auto o reservando un paseo guiado, ya que la ruta puede ponerse resbaladiza. El punto alto es el Cerro Campanario: una telesilla lleva a la cumbre, desde donde se abre una de las vistas más famosas de la Patagonia, con los lagos y las montañas nevadas en 360 grados. Arriba hay un café con mirador, abierto todos los días. Es uno de los miradores más celebrados de toda la región y deja las mejores fotos del viaje.

¿Qué hacer en Bariloche sin esquiar?

No hace falta saber esquiar para vivir la nieve en Bariloche. El Cerro Otto es una de las montañas más queridas de la ciudad, con esquibunda, bajadas en flotador, miradores, laberinto, decks panorámicos y una famosa confitería giratoria donde tomas un chocolate caliente admirando la vista. En la cumbre hay pistas de trineo para todas las edades, tirolesa y caminatas con raquetas de nieve. Las zonas del Cerro Catedral, el Cerro Otto y Piedras Blancas ofrecen paseos en trineo, y Piedras Blancas está considerada una de las mejores para eso. Uno de los programas más mágicos, sobre todo con niños, es el trineo tirado por huskies entre bosques nevados. También se puede patinar sobre hielo y hacer paseos en barco por el lago Nahuel Huapi, rumbo a la Isla Victoria y el Bosque de Arrayanes, sin ningún esfuerzo físico.

¿Dónde comer chocolate y conocer la Colonia Suiza y Villa La Angostura?

Bariloche es la capital nacional del chocolate en Argentina, y solo en la calle Mitre hay más de quince chocolaterías históricas para probar y comprar. La tradición viene de los inmigrantes suizos de la familia Goye, que se instalaron a fines del siglo XIX en la zona que se convirtió en la Colonia Suiza y adaptaron recetas europeas a los productos de la Patagonia. La Colonia Suiza conserva hasta hoy esa herencia alpina, con fondue, goulash y spätzle en las cartas, platos que combinan perfecto con el clima frío, además del curanto, preparación comunitaria típica de las ferias de los miércoles y domingos. Para completar, vale una ida y vuelta a Villa La Angostura, a orillas del Nahuel Huapi, con sus calles con encanto y chalés alpinos. Ahí está el Cerro Bayo, un centro boutique fundado en 1978, con unas 200 hectáreas esquiables, pistas para todos los niveles, tubing, raquetas de nieve y una atmósfera más íntima que la del Catedral.

Fuentes consultadas